Exposición: Álbunes para el reencuentro. Ribadavia y los ribadavienses IV

ribadavienses_IV.jpgDel 4 de Agosto al 24 de Septiembre de 2006

En esta cuarta edición de Álbunes para el Reencuentro, Ribadavia y los Ribadavienses las imágenes donadas sirven para hacer una lectura, necesariamente parcial, a través de una mirada antropológica de la/s identidade/s ribadaviense/s. De hecho, el subtítulo y, por lo tanto, el tema a desarrollar este año es Ribadavienses vistos por si mismos.

Ribadavia, como todas las villas gallegas, juega por un lado un papel de nexo en una realidad más amplia, como es la comarca del Ribeiro, lo que le permite proyectarse cara a fuera y mostrarse como abanderada mismo de un territorio más amplio a través de la fiesta de la Virgen del Portal, del vino, del teatro... y que aquí encuadramos bajo el epígrafe de Ribadavia es el Ribeiro. Simultaneamente, aparece otra Ribadavia que se repliega sobre si misma, concibiéndose como un espacio urbano que se excluye del resto del territorio, y que podemos verlo en el carnaval y en determinadas fiestas y a la que nos referimos como Ribadavia es la Villa. Además, existe otra Ribadavia que promulga una identidad que, en determinados contextos, trata de situarse como la única identidad ribadaviense restringida a un ámbito social caracterizado por su visibilidad social, y que aquí presentamos como de "Ribadavia de toda la vida".

Por lo tanto, a través de los distintos niveles sugeridos en el análisis propuesto se dibujan unos grupos sociales que realizan ritos de afirmación identitaria, unos con mayor legitimidad que otros. En efecto, nos encontramos con aquellos que definen la realidad precisamente por su visibilización en todos los ámbitos sociales, que elaboran, además, sus propios espacios y tiempos en los que se tornan actores activos que les permiten afirmar su posición social. Nos refirimos concretamente a las sociedades y clubs, como centros que se representan y definen socialmente a través de un proceso de distinción, que les permite generar pautas particulares en cuanto a las celebraciones y tiempos de ocio, a la par que negocian capital social y cultural.

Un discurso sostenido en un fondo visual que, si bien cada vez más rico e diverso, gracias a la generosidad de la sociedad ribadaviense, muestra carencias respeto a los "otros" ribadavienses, a los que hacemos presentes aquí en la medida que el fondo lo permite y reivindicando su reconocimiento.